LA ERÓTICA DEL PODER

Poder politico

LA ERÓTICA DEL PODER

xMe apasiona unir poder con seducción, erótica con poder, seducción con deseo, erótica con éxito.

Me gusta decir que la erótica del poder es esa sensación sinuosa que se instala poco a poco y tiene la fuerza de convencerte y trasladarte, en ocasiones, al polo opuesto de tu autoconcepto.

Hoy, la música me acompaña en este artículo; tiene mucho de seducción, de reflexión, me inspira y me rodea en mis días, ¡en mi vida!, ¡Llévala a la tuya! Es seductora, es capaz de transformar estados de animo, de evadirnos, de hacernos sentir bien, bailar, reír, soñar, desconectar, descansar, compartir, decir con una canción eso que tanto nos cuesta decir con palabras o gestos. Tiene mucho de poder, de dejarnos llevar por ella, de bienestar, de hacernos sentir valorados y transportados a sueños, de gustar y de sentirnos queridos, admirados, diferentes, especiales, de sentir el deseo de otros hacia nosotros; “sentirse deseado” eleva nuestros niveles de satisfacción a cifras que nos hacen dependientes de ese poder, de esa sensación… Somos seres humanos primero, y después profesionales, ejecutivos, cargos públicos, presidentes, alcaldes, candidatos, concejales, consejeros…

 

politico poder

 

Esta letra de Malú, Caos, nos lleva a una reflexión: ¿la erótica del poder o el poder de la erótica?, ¿qué opinas?

Tu entraste aunque no te abrí la puerta

Y me dejé llevar

Tu borraste el mecanismo de defensa

Que nadie logró descifrar

No sé en qué me has convertido

Y fue un remolino que me ahogó de tanto amor

Y fue un laberinto que me llevó a tu dirección

Eres un milagro insuficiente

Y es que cada día quiero más

Yo confundo mariposas con alertas

Yo juego a perder o a ganar

Voy flotando a diez mil metros de la tierra

Mi infierno es tu paraíso…Sin final

 

Ya nos lo decía Henry Kissinger, el poder es el mayor afrodisiaco. “Depende de quién lo ejerza puede sentir mas o menos atracción, ya que a muchas personas que ocupan cargos de poder se le llegan a atribuir virtudes y aptitudes que a menudo no poseen”. Es lo que los psicólogos llamamos “efecto halo”.

Lo que nos atrae es una idea, las expectativas que uno proyecta sobre el otro, un mundo nuevo al que acceder. Y aunque el poder funciona en ambos sentidos, la investigación psicológica nos dice que los parámetros de seducción varían en función del genero.

El perfil de poder masculino tiene unas variables de influencia que no funcionan en sentido inverso; a la mujer le atrae el “hombre poderoso” mientras que los hombres identifican a la mujer con poder, con mayores niveles de agresividad y autoridad… Y los códigos de seducción cambian y se dirigen a niveles de admiración, respeto o más sexual.

Culturalmente, la fortaleza es más atractiva en ellos; en ellas, en cambio, se identifica con mayor carácter.  A todos nos gusta el éxito y también el poder. Es lo que se conoce como `winner effect´ o efecto ganador.

La erótica se define, según la RAE, como esa atracción y excitación muy intensa, que se siente ante ciertas cosas como el poder, el dinero, la fama.  El erotismo es pura fantasía y proyección; no se trata del hecho en sí, sino de la forma en la que interpretamos y fantaseamos.

El poder de la erótica es tan fuerte que seduce a los poderosos y a los admiradores de ese poder. ¡Nadie escapa! Provoca una transformación personal que ha llevado a categorizarlos a lo largo de la historia; tenemos como ejemplos “el síndrome de la Moncloa” o “el síndrome de Stalin”.

A menudo el poder es puro misticismo e idealización sobre la persona, produciendo un atractivo tan legítimo como tantos otros, como pueden ser la belleza, la ternura, la compasión, la estabilidad… Asumirlo es el primer paso para controlarlo.

 

Psicología de la atracción, ¿qué nos gusta?

Al margen de guapas o feos, gustan los seres humanos que muestran autoconfianza, son divertidos y muestran dosis de intriga, ¡esa suma cautiva!

30 segundos son suficientes para crear imagen en la mente de otros, permeamos a esa velocidad.

El color rojo continúa siendo ese color al que todas las miradas se vuelven.

Adoramos la simetría, nos genera armonía y perfección.

Nuestro lenguaje corporal domina las reglas de seducción, entrenémoslo, ¡juguemos con él!

El olor y nuestra voz tienen poder: la ciencia ha demostrado que ellos las prefieren con voz aguda, mientras que nosotras elegimos a los hombres de voces graves.

Las pupilas dilatadas delatan atracción hacia otra persona, y ese contacto visual frecuente en la multitud rompe barreras.

¡Cuéntamelo con la mirada!

 

Maite Fernández Valderas.

Psicóloga. Asesor Coach Político

CEO ETIK

@EtikMaite     www.etikpolitica.es